Me he quedado con las ganas Y tú, te has quedado conmigo con mis ganas de vivir, con mis ganas de sentir, con mi ganas de pecar, con mis ganas de soñar. Y ante tanto desconsuelo, echo mis huesos al suelo y me duermo boca arriba por ver si me ahoga la pota de ese ron que ya es vinagre y que alimenta mis sueños, más los sueños mierda son!
Por los temerosos rincones de mi cerebro acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra, para poder presentar decentes en la escena del mundo.